Gestión de servicios empresariales: un caso ilustrativo
Aunque pueda parecer un concepto relativamente nuevo en el ámbito empresarial, la gestión de servicios centralizada a nivel «empresarial» o integral es algo con lo que todos estamos ya familiarizados. Podría decirse que el smartphone ya se ha convertido en una solución simbólica de gestión de servicios empresariales para la vida personal de la mayoría de las personas. El nivel de conectividad, información, entretenimiento, productividad y colaboración que cabe en la mano de cualquier propietario de un smartphone ha transformado la forma en que vivimos, y esta transformación se ha producido a un ritmo vertiginoso.
Por ejemplo, solo durante la última semana, utilizando mi smartphone como sistema personal de gestión de servicios empresariales, he:
- Realizado llamadas telefónicas (sí, no es una idea novedosa)
- Enviado mensajes a mi hija, que estudia a 400 kilómetros de distancia
- Localizado una empresa de suministros para piscinas e iniciado de inmediato la navegación GPS para llegar hasta allí
- Transferido dinero entre cuentas bancarias
- Actualizado la información de mi cuenta hipotecaria
- Creado una lista de piezas para una visita a la tienda local de bricolaje
- Escaneado el código de barras de un producto y recibido al instante ofertas de precio de varias fuentes
- Gestionado tres cuentas de correo electrónico diferentes
- Consultado a diario el tiempo y las noticias
- Leído algunos capítulos de un libro
- Buscado información sobre un nuevo vino tinto, valorarlo y escanearlo en una app que registra mis favoritos
- Registrado mis salidas en bicicleta en una red social orientada a ciclistas y corredores
- Reproducido mi propia emisora de radio personal mientras trabajaba en el jardín
- Comprado una camisa de vestir y canjeado una tarjeta regalo en el proceso
- Buscado anuncios inmobiliarios
Si hubiera sido una semana en la que hubiera estado fuera por motivos de trabajo, probablemente habría realizado cinco o seis tareas más, como reservar viajes, hacer el check-in en un hotel, utilizar el teléfono como tarjeta de embarque y buscar en una app un restaurante bien valorado.
Debido a este nivel de acceso en la vida cotidiana de los usuarios, hemos llegado a esperar el mismo nivel de conectividad y eficiencia en nuestra vida laboral. Un modelo de servicios empresariales se está convirtiendo rápidamente en una solución imprescindible para las organizaciones que desean satisfacer las expectativas de los usuarios (en este caso, a menudo empleados), a la vez que mantienen el control de los servicios, las soluciones y las herramientas en uso, así como de las experiencias creadas. Sin una solución centralizada, realizar el seguimiento, dar soporte y gestionar todos los servicios utilizados dentro de una organización se volverá rápidamente casi imposible.
Algunos ejemplos de gestión de servicios empresariales que reflejan las expectativas de la vida personal (y a menudo imitan funciones de ITSM) incluyen:
- Búsqueda - La capacidad de encontrar rápidamente respuestas a problemas y preguntas habituales
- Conocimiento - Acceso al conocimiento y la información colectivos
- Gestión de incidencias - Obtener ayuda rápidamente cuando sea necesario
- Cumplimiento de solicitudes - Respuesta rápida y automatización de procesos y solicitudes habituales con seguimiento totalmente auditable.
Otras soluciones de gestión de servicios existentes fuera de TI también son elementos individuales de un modelo ESM completo, como:
Aunque todas estas soluciones aportan un valor innegable a una organización, en este momento son soluciones incompletas para un desafío mayor (y en crecimiento). Con ESM, estos enfoques individuales se centralizan en una única solución fácil de gestionar y utilizar, con un impacto de mucho mayor alcance.