Una gestión de servicios empresariales (ESM) ininterrumpida es esencial para mantener la productividad empresarial, la eficiencia y la satisfacción de los empleados.  

Los sistemas ESM locales tradicionales pueden tener una escalabilidad limitada, carecer de medidas de seguridad actualizadas y resultar difíciles de mantener y actualizar. Depender de sistemas locales incrementa el riesgo añadido de pérdida total de datos y reduce la disponibilidad del servicio al depender de solo uno o dos posibles puntos de fallo.  

Una solución en la nube es clave para lograr una ESM sin interrupciones, con medidas de seguridad mejoradas y copias de seguridad adecuadas. 

Riesgos de mantener la gestión de servicios empresariales en local

La transición a la nube es un paso fundamental para mantener la ESM sin interrupciones y la gestión de servicios de TI, ya que los sistemas locales conllevan riesgos inherentes.  

Uno de los mayores problemas de los sistemas locales es la mayor probabilidad de brechas de datos y vulnerabilidades de seguridad. Cuando los datos sensibles se almacenan in situ, es más probable que se conviertan en un objetivo prioritario para los ciberataques.  Una sola brecha puede comprometer todo el sistema. Además, los sistemas locales son más propensos a sufrir periodos de inactividad por fallos de hardware o cortes de electricidad, lo que puede provocar interrupciones del servicio y, potencialmente, la pérdida total de datos. 

A medida que las organizaciones crecen, se incorporan más dispositivos al entorno, ya sean adquiridos por la empresa o aportados por los empleados. Gestionar y proteger estos dispositivos adicionales se vuelve más complejo y exige más recursos. De hecho, una de cada tres organizaciones encuestadas en el Informe sobre el estado de la ciberseguridad 2024 de Ivanti no puede realizar un seguimiento de los dispositivos personales en su entorno. 

La escalabilidad y la flexibilidad también son retos económicos en los sistemas locales, que suelen tener un coste total de propiedad superior al de los sistemas basados en la nube. Si se tienen en cuenta los costes del centro de datos, el hardware, el software y el personal necesario para mantener y actualizar todos los componentes, el coste de operar un sistema local puede superar sus ventajas. 

Ventajas de la migración a la nube para la gestión de servicios empresariales

Las ventajas financieras de un modelo en la nube basado en SaaS incluyen gastos operativos predecibles y unos costes iniciales mínimos en comparación con las soluciones locales.  

El aumento del tiempo de actividad de los servicios es quizás una ventaja aún mayor. Las soluciones en la nube ayudan a las organizaciones a evitar el riesgo de mantener todos sus datos en uno o dos lugares. En caso de un fallo importante o una brecha de datos en una ubicación, una solución en la nube garantiza que las organizaciones puedan seguir llevando a cabo actividades de gestión de servicios, como la corrección.

Además, la escalabilidad inherente de la nube permite a las empresas ajustar sin problemas sus recursos de TI en función de las demandas cambiantes. Esta flexibilidad garantiza que las empresas puedan adaptarse a la dinámica del mercado y respaldar el crecimiento empresarial sin las limitaciones de la infraestructura. 

Al migrar a la nube, las organizaciones pueden minimizar los riesgos y garantizar una gestión de servicios sin interrupciones. Gracias a funciones altamente adaptables y escalables, las soluciones ESM en la nube permiten a las organizaciones responder con rapidez a necesidades y retos en constante evolución sin grandes inversiones en hardware o infraestructura. 

Migre con un plan 

Migrar a la nube es un recorrido. También es una oportunidad para reevaluar sus sistemas y asegurarse de que se ajustan a la visión a largo plazo de su organización.  

Una planificación eficaz es esencial para identificar los pasos que requieren más atención, como las integraciones y la seguridad. Las organizaciones deben definir objetivos claros y establecer un calendario específico para una migración fluida a la nube que mantenga la prestación de la gestión de servicios sin interrupciones.