La ventaja de la gestión autónoma de endpoints
Serie de informes de investigación de Ivanti sobre ciberseguridad
Serie de informes de investigación de Ivanti sobre ciberseguridad
La gestión autónoma de endpoints (AEM) unifica la gestión de endpoints, la seguridad empresarial y la experiencia digital para automatizar tareas de forma inteligente, lo que permite a los equipos de TI trabajar con mayor rapidez y eficacia.
Las elevadas cargas de trabajo y el agotamiento están mermando la capacidad de TI para centrarse en prioridades estratégicas. A pesar de ello, muchas empresas pasan por alto oportunidades de automatización que podrían ahorrar tiempo.
Los profesionales de TI están al límite. Casi dos tercios (62 %) afirman sentirse desbordados por las operaciones del día a día. Y casi uno de cada cuatro (23 %) afirma que un compañero ha dimitido debido al agotamiento.
¿Qué hay detrás de estas cifras preocupantes?
Una proporción significativa de profesionales de TI afirma que necesita mejores herramientas tecnológicas. Por ejemplo, el 25 % afirma que no cuenta con una herramienta eficaz para solucionar de forma proactiva los problemas de los usuarios finales, un aumento de siete puntos porcentuales en 12 meses.
La gestión autónoma de endpoints ofrece a las organizaciones un enfoque preparado para el futuro. La gestión autónoma de endpoints permite a los equipos de TI resolver incidencias rutinarias y anticiparse a los problemas antes de que afecten a los usuarios finales.
Los profesionales de TI están de acuerdo:
Los beneficios de la gestión autónoma de endpoints van más allá del equipo de TI. Estas soluciones también pueden reducir la fricción en las interacciones digitales de los empleados. Por ejemplo, los empleados de oficina experimentan una media de 6,3 interrupciones tecnológicas al mes, ya sea por problemas técnicos o por actualizaciones programadas.
Si suponemos que cada una de estas interrupciones requiere 15 minutos para resolverse, las interrupciones tecnológicas cuestan a las empresas 1,6 horas de productividad perdida por empleado al mes. A medida que estas microinterrupciones se acumulan en toda la organización, generan una pérdida de productividad medible.
Al resolver los problemas de forma proactiva, incluso antes de que los usuarios finales sean conscientes de ellos, la gestión autónoma de endpoints puede reducir la fricción en los flujos de trabajo y ayudar a los empleados a recuperar la productividad perdida.
Pese al potencial de la automatización, la mayoría de las organizaciones no ha aprovechado esta oportunidad. Solo alrededor de una de cada tres organizaciones (32 %) afirma que aprovecha plenamente la automatización en los flujos de trabajo de TI.
“La adopción exitosa de la IA y la automatización no depende solo de su implementación, sino también de una gestión del cambio sólida y de una medición clara de los resultados, como tiempos de resolución más rápidos y un mayor número de incidencias gestionadas mediante automatización. Estas ganancias de productividad pueden reinvertirse después en la mejora de las competencias de los equipos de TI, para que puedan dedicar más tiempo a iniciativas que generen valor real para su organización”.
— Tony Miller, vicepresidente de servicios empresariales, Ivanti

A los retos de TI se suma el hecho de que las empresas suelen adoptar un enfoque poco sistemático de la ciberhigiene, es decir, las prácticas rutinarias que mantienen los sistemas protegidos, conformes y actualizados.
Mantener la ciberhigiene requiere un esfuerzo constante, pero muchos equipos de TI están al límite, lo que dificulta esta labor esencial. La investigación de Ivanti revela por qué mantener la ciberhigiene se ha convertido en una responsabilidad tan compleja para los equipos de TI:
Brechas en la visibilidad: Solo el 52 % de las organizaciones utiliza soluciones de gestión de endpoints, cuatro puntos porcentuales menos que hace un año. Sin la visibilidad centralizada que ofrece una solución de gestión de endpoints, las tareas esenciales de ciberhigiene se vuelven mucho más difíciles. Los equipos de TI se ven obligados a configurar dispositivos manualmente, un proceso laborioso y propenso a errores.
Los profesionales de TI también afirman que no disponen de datos suficientes para tomar decisiones en una amplia variedad de dimensiones. Los mayores puntos ciegos son la TI en la sombra (45 %), la identificación de vulnerabilidades (41 %) y la identificación de los dispositivos que acceden a la red (38 %).
Retos en la gestión de parches: TI es responsable de la gestión de parches, pero las brechas en la visibilidad dificultan su ejecución eficaz. Por ejemplo, el 38 % afirma tener dificultades para hacer seguimiento del estado y los despliegues de parches, y el 35 % tiene dificultades para mantener el cumplimiento normativo.
Brechas en la supervisión de la seguridad: La supervisión de los dispositivos ayuda a identificar problemas de ciberhigiene, como la deriva de configuración, que de otro modo podrían pasar desapercibidos. Sin embargo, solo el 40 % afirma utilizar sistemas de seguridad y cumplimiento totalmente integrados y automatizados. Sin este nivel de supervisión, los problemas de ciberhigiene pueden acumularse sin ser detectados.
“La IA y la automatización transforman las operaciones de TI al unificar la visibilidad, optimizar los flujos de trabajo y fomentar una colaboración real entre los equipos de TI y seguridad. Esto permite a las organizaciones pasar de una resolución reactiva de incidencias a una gestión proactiva basada en datos, lo que reduce el riesgo y mejora los resultados en todo su entorno de endpoints”.
— Aruna Kureti, directora de gestión de producto

Los equipos de TI se enfrentan a una doble presión: gestionar los costes y mejorar la calidad del servicio. La gestión autónoma de endpoints puede ayudarles a eliminar silos costosos, aumentar la visibilidad y optimizar las operaciones de TI.
Los CIO están bajo presión para conseguir que sus operaciones sean más eficientes y productivas. Entre los profesionales de TI encuestados:
Las capacidades de automatización de las soluciones de gestión autónoma de endpoints pueden reducir de forma significativa la ineficiencia de TI, manteniendo al mismo tiempo la calidad del servicio y dando a los equipos de TI un respiro muy necesario.
La gestión autónoma de endpoints reduce el gasto ineficiente en TI al optimizar los ciclos de vida de los activos — mediante el seguimiento de los dispositivos desde su adquisición hasta su retirada para maximizar la utilización, evitar el sobreaprovisionamiento y garantizar ciclos de renovación oportunos. Esta visibilidad del ciclo de vida ayuda a los líderes de TI a tomar decisiones basadas en datos que reducen tanto las compras innecesarias como los costes de mantenimiento ocultos.
Las capacidades de autorreparación de las soluciones de gestión autónoma de endpoints reducen el volumen de tickets de servicio rutinarios al detectar y resolver automáticamente los problemas de los endpoints antes de que los usuarios los notifiquen. Al desviar estos incidentes de bajo nivel, los equipos de TI pueden reducir los costes de soporte y redirigir el tiempo hacia actividades estratégicas de mayor valor.
Pero la gestión autónoma de endpoints requiere la tecnología adecuada y datos conectados para funcionar, y hasta ahora estos elementos fundamentales no están implantados. Entre los principales obstáculos se encuentran:
1. Silos persistentes: Casi todos los profesionales de TI (89 %) afirman que los datos en silos afectan negativamente a las operaciones de TI de su organización de una u otra forma. Por ejemplo:
La gestión autónoma de endpoints aborda este reto al reunir la gestión de endpoints, la supervisión de la experiencia digital y la seguridad de endpoints en una plataforma unificada. Esto garantiza que las organizaciones cuenten con la visibilidad integral necesaria para automatizar de forma inteligente, no solo sobre el estado de los dispositivos, sino también sobre la experiencia de usuario y la postura de seguridad en un único lugar.
2. Falta de tecnología eficaz para gestionar y proteger los endpoints de forma integral: Solo el 32 % utiliza un sistema de gestión unificada de endpoints. Las organizaciones con gestión centralizada de endpoints y visibilidad unificada en todos los endpoints están mejor posicionadas para aprovechar todos los beneficios de la gestión autónoma de endpoints. Sin visibilidad unificada en todos los endpoints, ya sea mediante un sistema UEM u otras herramientas de gestión centralizada, adoptar la gestión autónoma de endpoints se vuelve significativamente más complejo.
La investigación de Ivanti muestra que la mayoría de los equipos de TI gestionan múltiples herramientas desconectadas o, en algunos casos, no cuentan con ninguna gestión centralizada. Cuando estas herramientas no se comunican entre sí, la optimización del ciclo de vida de los activos que impulsa la eficiencia se vuelve prácticamente imposible. TI no puede hacer seguimiento fácilmente de la utilización de los dispositivos, identificar recursos sobreaprovisionados ni coordinar ciclos de renovación en toda la organización. Además, las ineficiencias en los flujos de trabajo pueden acumularse rápidamente. Por ejemplo: flujos de trabajo redundantes, conciliación manual de datos y mayor riesgo de errores de configuración.
Los sistemas desconectados hacen prácticamente imposible que los equipos de TI y seguridad obtengan la visibilidad completa que necesitan para tomar decisiones informadas y actuar en todo el ecosistema de endpoints.
“Entre los casos de uso clave de la gestión autónoma de endpoints se incluyen el aprovisionamiento sin intervención, la eliminación de múltiples pasos de autorización, el cumplimiento y la gobernanza de políticas mediante la supervisión continua de dispositivos, y el uso de IA y automatización para detectar y remediar amenazas. Automatizar estos casos de uso permite a las organizaciones optimizar el gasto en TI y priorizar actividades más productivas y de mayor valor”.
— Scott Hughes, vicepresidente sénior de operaciones de ingresos y TI corporativa, Ivanti

Para reducir la ineficiencia y el desperdicio, las empresas deben integrar la gestión autónoma de endpoints en sus flujos de trabajo y procesos de TI, y formar a los equipos de TI para que aprovechen estas herramientas de alto impacto.
La gestión autónoma de endpoints funciona en segundo plano para detectar, supervisar y abordar continuamente los problemas de los endpoints, incluso antes de que TI intervenga.
Los beneficios son evidentes:
Mayor eficiencia para los equipos de TI: Al utilizar IA y automatización para tareas esenciales de TI, como el aprovisionamiento de dispositivos, la gestión de parches y la supervisión del rendimiento, la gestión autónoma de endpoints ayuda a las organizaciones a aumentar la productividad de TI y la eficiencia operativa general, reducir el tiempo de inactividad y liberar al personal cualificado para que pueda dedicarse a un trabajo de mayor valor. La investigación de Ivanti concluye que el 86 % de los profesionales de TI afirma que la IA puede hacer que sus operaciones de TI sean más eficientes.
Cumplimiento normativo más sólido: La gestión autónoma de endpoints también respalda el cumplimiento normativo al supervisar constantemente los endpoints para comprobar que se ajustan a las políticas de seguridad y normativas, y remediar rápidamente cualquier desviación que detecte. Este enfoque optimiza el proceso de cumplimiento, simplifica la preparación de auditorías y ayuda a las organizaciones a evitar posibles sanciones al garantizar que los endpoints permanezcan siempre seguros y en cumplimiento de las políticas.
Mejor continuidad del negocio: Al identificar y resolver problemas de TI y de seguridad antes de que interrumpan las operaciones, la gestión autónoma de endpoints minimiza el tiempo de inactividad no planificado y mantiene los servicios empresariales críticos funcionando sin interrupciones.
Mejor experiencia del usuario final: Un enfoque de gestión autónoma de endpoints elimina de forma proactiva la fricción digital antes de que los empleados lleguen a experimentarla, corrige problemas de rendimiento y evita fallos en las aplicaciones. El resultado: los empleados se mantienen centrados y productivos en lugar de esperar al soporte de TI.
A pesar de estos beneficios claros, las organizaciones siguen teniendo dificultades para adoptar la tecnología e integrarla en los flujos de trabajo internos. Menos de la mitad utiliza IA y automatización para estos casos de uso de TI de alto valor: mantenimiento predictivo de TI (42 %), optimización de la asignación de recursos (35 %) y comprobaciones de cumplimiento normativo (32 %).
Las organizaciones que deseen adoptar un enfoque de gestión autónoma de endpoints deben centrarse en cuatro prioridades fundamentales:
- Establecer una visibilidad integral en toda la infraestructura de TI y seguridad. No se puede automatizar lo que no se puede ver.
- Preparar la infraestructura técnica y los procesos para integrar las capacidades de IA y automatización en los flujos de trabajo existentes.
- Invertir en la formación tanto de los equipos de TI como de los usuarios finales para que trabajen de forma eficaz con sistemas autónomos. Los profesionales de TI necesitan habilidades para interpretar las recomendaciones de la IA y gestionar problemas escalados, mientras que los empleados necesitan orientación para interactuar con herramientas de IA.
- Recopilar datos sobre la experiencia de los empleados para evaluar y mejorar continuamente el funcionamiento de estas relaciones entre humanos e IA.
“El valor empresarial de la gestión autónoma de endpoints se aprecia no solo en la mejora de la productividad de TI, sino también en el impacto positivo sobre la experiencia digital de los empleados y la productividad de los usuarios finales. La automatización y la IA pueden utilizarse para medir y eliminar de forma proactiva los puntos de fricción antes de que afecten a los empleados, lo que les permite seguir siendo productivos y libera recursos de TI para iniciativas estratégicas”.
— Rex McMillan, vicepresidente de gestión de producto, Ivanti

Este informe se basa en Informe de Ivanti sobre el estado de la ciberseguridad 2025: cambio de paradigma, Informe Tecnología en el trabajo 2025: redefinir el trabajo flexible y Informe sobre la experiencia digital de los empleados 2025. Las tres encuestas se realizaron en octubre de 2024, febrero de 2025 y mayo de 2025, respectivamente. Los estudios encuestaron a un total combinado de más de 600 líderes ejecutivos, 3.900 profesionales de TI y ciberseguridad, y 8.400 trabajadores de oficina de todo el mundo.
La investigación fue realizada por Ravn Research, y los participantes fueron reclutados por MSI Advanced Customer Insights. Los resultados de la encuesta no se ponderaron.