Publicado de nuevo con permiso de CIO.com

Muchas organizaciones siguen teniendo dificultades para adaptarse a los requisitos del trabajo flexible, a la vez que mantienen la ciberseguridad empresarial. Una razón clave es que los CIO y los directores de seguridad de la información (CISO) no siempre están alineados sobre cómo posibilitar un trabajo productivo y seguro.

Los requisitos del trabajo flexible implican cambios tanto para los equipos de ITOps como para los de SecOps. Pero, en la práctica, los equipos de TI y seguridad suelen trabajar por separado, sin conocimientos, datos, objetivos, prioridades ni prácticas comunes. Por ello, ambos equipos pueden centrarse en sus propias prioridades independientes, lo que también significa que los datos relacionados con la productividad y la seguridad de los trabajadores de la información quedan atrapados en silos.

«Los clientes nos dicen que, para las personas de operaciones de TI y de operaciones de seguridad, hay alineación en teoría, pero a menudo solo en la alta dirección», afirma Corinna Fulton, vicepresidenta de Marketing de Soluciones de Ivanti. «No está llegando a sus respectivas organizaciones en forma de ejemplo desde el liderazgo, procesos, etc. Y puede que el CIO y el CISO ni siquiera vean esta brecha».

Esta falta de alineación en los niveles directivos está generando una desconexión en lo que respecta a la experiencia del empleado. El informe Everywhere Work 2024 de Ivanti reveló que el 40 % de los empleados de oficina y el 49 % de los profesionales de TI considerarían cambiar de empleo para obtener más flexibilidad en el trabajo, lo que demuestra su importancia, especialmente para los trabajadores más jóvenes. Además, solo el 57 % de los empleados de oficina afirma que podría acceder fácilmente a las mismas herramientas si tuviera que trabajar en remoto mañana, aunque más del 90 % de los líderes encuestados creen que sus empleados remotos tienen todo lo que necesitan para ser productivos. Está claro que los líderes de TI y seguridad tienen mucho trabajo por delante para satisfacer las expectativas de trabajo flexible de empleados y líderes empresariales.

De lo contrario, mantener esa falta de alineación conduce a la frustración, las debilidades de seguridad y una productividad subóptima. «En última instancia, se está afectando a los ingresos», afirma Fulton. «Tanto el CIO como el CISO quieren evitarlo».

Cómo pueden los CIO y los CISO construir una colaboración eficaz

Para integrar los esfuerzos de TI y seguridad con el fin de posibilitar un trabajo flexible seguro y productivo, estos líderes pueden empezar con seis acciones:

  1. Definir con precisión los riesgos reales asociados al trabajo flexible. Teniendo en cuenta la tolerancia al riesgo de la organización, los CIO y los CISO deben aclarar el nivel de riesgo aceptable, cómo minimizarlo y qué procesos de mitigación pueden establecerse conjuntamente. Este acuerdo es la base para alinear los objetivos y prioridades de TI y seguridad, afirma Fulton.
  2. Establecer un conjunto común de estándares y métricas concretos. Esto puede utilizarse para evaluar los riesgos del trabajo flexible. Un ejemplo básico es el «tiempo de resolución», desde el momento en que SecOps identifica un riesgo hasta que ITOps lo resuelve por completo. El enfoque común propicia una respuesta coordinada y eficaz.
  3. Hacer un inventario de la infraestructura de trabajo flexible. La gestión de activos de TI ha pasado de ser un simple inventario a convertirse en un facilitador de la productividad y la seguridad, afirma Fulton. Saber con qué se cuenta permite identificar posibles vulnerabilidades y tomar medidas para corregirlas.
  4. Eliminar los silos de datos. La visibilidad en todas las fuentes de datos clave es esencial para que los equipos de TI y seguridad puedan acceder a un conjunto común de datos relevantes para la productividad y la seguridad de los empleados, y comprenderlo. Ponga en marcha un programa por fases para acceder a estos datos tan necesarios desde silos aislados.
  5. Crear una hoja de ruta conjunta de TI y seguridad. Determine cómo y cuándo se implementarán los objetivos y prioridades comunes. Después, comunique esta hoja de ruta a ambos equipos para orientar su comprensión y garantizar que todo el mundo trabaje hacia los mismos objetivos.
  6. Considerar el impacto en el personal. Tenga en cuenta el efecto que las políticas de TI y seguridad tendrán en los trabajadores de la información. Coordinarlas con las necesidades y preferencias de los usuarios finales es clave para optimizar la productividad de los empleados y la seguridad empresarial.

En resumen

Los CIO y los CISO pueden tomar medidas concretas para superar las barreras que impiden un trabajo productivo y seguro mediante el establecimiento de una estrategia y una estructura comunes que permitan a sus organizaciones trabajar juntas.